Por el placer de matarte lentamente, con una pistola cargada de grafito del número 2 o de tinta negra para que la mancha sea eterna. Al tiempo que solo por un instante tendrás la oportunidad de redimirte, si lo haces tal vez te salves pero de no hacerlo solo te ocasionará más dolor, por que la tortura que viene ni siquiera aquel que te besa te la quitará. Es solo a lápiz y papel, a pluma y papel, solo en un cuarto con un escritorio caben esas palabras, mejor sería no escribir pero sino escribo me mato y prefiero que mueras tu a morir yo, al fin de cuentas, tu ya no cabes en la caja de regalos. Dime tu si solo peco de asesinar, si mi tinta roja aún no ha pronosticado tu funeral.
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